lunes, 19 de marzo de 2012

Capítulo 17.

Suena el despertador, son las ocho. Hace ya una semana de mi cumple. No ha sido muy movida, por las mañanas dormía y por las tardes iba a casa de Marcos. Ya va mejor, sobretodo en inglés. Me dijo que me presentaría a su novia en San Fermín. Bajo, desayuno y vuelvo a mi habitación a prepararme. Hace calor, saco una camiseta blanca de tirantes y unos pantalones piratas blancos también. Me coloco la faja de cinturón con el nudo a la derecha. El pañuelo rojo en la muñeca izquierda y la camisola negra en la cintura. Son las ocho y media, hasta las nueve no salgo de casa con mi hermano, él es quien me acompaña a Pamplona. Cojo el móvil, la tarjeta de la villavesa y 5 euros. La tarjeta y el dinero los meto en un plástico, me los meto al bolsillo del pantalón y cierro el bolsillo con un imperdible. Ya son las nueve y cinco. Salimos. Me acompaña hasta la farola dónde he quedado con las amigas. Llegamos pronto, y ninguna ha llegado todavía. Dani es así, muy protector, y eso me gusta porque se que siempre está puando lo necesito. Cuando vemos a Sandra, nos despedimos y quedamos para ir juntos a comer con nuestros padres y unos amigos. Para las diez y diez estamos todas, vamos a la Plaza del Castillo. Queda mas de una hora para que empiecen las fiestas y ya está todo el mundo de colorines. Huelen fatal, pero en días así, es lógico. Llegan las doce menos cinco, nos quitamos el pañuelo de la muñeca y lo cogemos con las manos en alto. El grito de "San Fermín, San Fermín" va en ola desde el ayuntamiento hacia atrás. Nadie se entera de nada. Se escucha a la gente decir "Viva" y "Gora" así que lo repetimos. Lanzan un cohete, la fiesta estalla. Los corchos de champagne  vuelan sobre las cabezas, el líquido se derrama sobre nuestros cuerpos. El pelo se nos llena de harina. Hora de ponerse el pañuelo en el cuello. En el camino de vuelta a la tercera farola nos encontramos con conocidos, saludamos, felicitamos las fiestas y seguimos nuestro camino. Llegamos a farola y toca revisar si nos han robado algo. Todo esta con nosotras. Bien. Se nos hace la hora de comer, quedamos para la tarde y nos despedimos. Todas se van, yo me quedo esperando a mi hermano. Lo veo, va amarillo y morado. El pelo es lo único que tiene blanco. Va con una chica de la mano, si, su novia. Que guapa es, espero que le haga feliz, mi hermano se lo merece, se que él la quiere mucho. Se les ve felices. Me río al verle, el sonríe.  Se separan, se dan un beso y la chica se va. Dani se acerca, intenta darme un abrazo, pero no se lo permito, no quiero que me manche de vino ni de harina ni de nada.
-Pero no te alejes Ari.
-!Que no me toques!- Digo riéndome a carcajadas.
-Bueno, vamos que nos están esperando.
La comida transcurre con normalidad. Terminamos justos para llegar al riau riau. Se termina y paseamos hasta que llega la hora de irme. Son las diez. Voy a la tercera farola, soy la última en llegar. Nos sentamos a jugar a cartas hasta la hora de los fuegos artificiales. Después de los fuegos cada una se va a su casa. Hemos quedado mañana para ir al encierro así que tocará madrugar. Llamo a mis padres, quedo con ellos y nos bajamos a casa. Nada mas llegar, voy a la ducha, me seco un poco el pelo y me tumbo en la cama.

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