martes, 15 de noviembre de 2011

Capítulo 2

¿Qué hora es? Esto de que ya no suene el despertador me choca un poco, pero ¡estamos en verano! Este año lo voy a disfrutar, no voy a dejar que nada ni nadie me lo amargue, decidido. Me levanto, miro la hora. Las doce. ¡Las doce! Que tarde es. Pero mira, no me importa, necesitaba descansar. Tenia mucho cansancio acumulado de tanto estudiar para los últimos exámenes. Voy al baño. Me miro al espejo. Que raro, no tengo cara de dormida, si es que hoy he descansado mucho. Me quedo en silencio, ¿eso que suena es mi movil? Si. Voy a cogerlo, Sandra, ¿quién iba a ser?
-Dime Sandra.
-Ari, a las cinco en la tercera farola.
-Tu y yo?
-No, con los de clase, cena.
-Vale, te paso a buscar. Agur maitia.
-Adios. No me hables en euskera que no me entero, ya lo sabes.
Colgamos.
No me apetece quedar, pero tengo que ir. A mucha gente no la veré el año que viene y me tengo que despedir.
No puede ser, verano. Sin futbol. Yo no voy a aguantar. Bueno, pero enseguida viene mi cumple, eso me alegra. Luego San Fermin, y luego ya veremos que hago.
Me ducho. Lo necesitaba, de fondo suena el dico de Sueños rotos, Vuelo 2609.
Cuando termino me seco el pelo, ¿Me lo plancho? No, hoy me veo guapa. Me lo peino, me pongo la diadema y regreso a mi habitación. Miro la hora. Las dos y media. ¿Cómo ha pasado tan rápido el tiempo? ¡Pero si no he hecho nada!
Bajo a la cocina. Mi madre está poniendo la mesa. La ayudo. Terminamos, voy al salón a avisar a mi padre y a mi hermano. Comemos todos juntos. Les digo que esta noche no cenaré con ellos, que me ha dicho Sandra que hay cena de clase. Ellos no dicen que no. Mi hermano tampoco se queda a cenar. No se dónde se va, tampoco me importa, es su vida. Pero mis padres nos comentan que mañana no hagamos planes, vamos a pasar todo el dia con la familia, no solo nosotros cuatro, sino toda mi familia de parte de madre.
Terminamos de comer. Recojo la mesa y pongo a funcionar el lavavajillas. Para cuando termino son las tres y media. Miro mi movil. Un mensaje. Es de Sandra, me pasa a buscar ella y su padre en coche. Mejor. Cojo mi estuche de maquillaje. Busco la raya negra, me pinto la parte de abajo del ojo. Con esa es suficiente. Busco el brillo pero no lo encuentro. Esta encima de mi escritorio, me lo pongo en los labios. No se nota mucho, pero si lo suficiente. Hasta que lleguen las cuatro y media, tengo tiempo asi que me pongo la radio y me pongo a escribir.

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