viernes, 18 de noviembre de 2011

Capítulo 7

-Ari, esto, que...que te echo de menos. Me explico. Desde pequeños hemos estado muy unidos. Ahora por una cosa u otra nos hemos distanciado. Te quiero Ari. Como amiga. Pero te quiero mucho. Y necesito tu ayuda.
Le doy un abrazo. Le conozco. Le ha costado decírmelo. Se lo agradezco.
-Marcos, yo te queria decir lo mismo. Te echo de menos no te imaginas cuanto. Me daba miedo decírtelo porque pensé que ya te habia perdido. ¿Para qué necesitas mi ayuda?
Los dos tenemos los ojos llorosos. Pero él es fas fuerte que yo. Se me escapa una lágrima. Ni yo entiendo por qué estoy llorando. Creo que es de felicidad, por fin he recuperado a mi mejor amigo. O por lo menos, estoy en el camino. Me seca la lágrima. Que horro, me ha visto llorando. Me caen mas lágrimas. Él me las seca todas. Le abrazo. No me comprendo. Ahora tengo unas ganas tremendas de besarle. No puedo. Es mi amigo. Me ha dejado claro que solo me quiere como amiga. Y le he dicho que tambien le quiero como amigo.
-Ari, se que en ti puedo confiar. Si no quieres ayudarme tranquila, no me voy a enfadar. Sabes que este curso no se me ha dado nada bien y no quiero separarme de ti. Quiero pasar al siguiente curso. Estar con todos vosotros. Y quién mejor que tu para ayudarme. De pequeños lo hacíamos y me iba bien.
Si, si, si. Claro que le voy a yudar. Eso sería pasar mas tiempo con el, ir a su casa, recordar viejos tiempos...
-Vale Marcos. Gracias por pedirmelo a mi. De verdad.
Nos tumbamos sobre la hierba. Uno al lado del otro. Él mira hacia el cielo. Yo le miro a él, no puedo evitarlo. Me mira, ahora soy yo la que miro hacia el cielo. Se rie. Me coge la mano. ¿Pero qué hace cogiendome la mano? No la aparto, me gusta que me la coja. Nos miramos. Acerca su cara a la mia. Cada vez está mas cerca. Que labios mas bonitos tiene, nunca me habia fijado. Puedo sentir su respiración. Me aparto. ¿Pero qué he hecho?
-Lo siento Ari.
-No, no pasa nada. Tranquilo. No se por qué me he apartado. Pero no, no puede ser joder. Eres mi mejor amigo.
-De verdad que lo siento. Tu tambien eres mi amiga. Pero te vi llorando. Hasta asi eres guapa.
-Gracias. Olvidemos lo que acaba de pasar y vamos a dar una vuelta.
-Vale. Como quieras.
Tengo ganas de abrazarle. Lo hago. Le doy un beso en la mejilla mientras me da las gracias en bajo.
Comienza a llover. Mierda, ninguno ha traido paraguas. Comienza a hacer frio.
-Marcos, me voy a ir, está lloviendo y tengo frio. Pero gracias por lo de hoy, de verdad.
-Toma, mi chaqueta. No quiero que te vayas. Quedate un poco mas. Luego te acompaño a tu casa.
-Joder Marcos. No has cambiado nada. Eres igual de atento. Pero ¿cómo me vas a acompañar? Tu casa está aqui al lado.
-Sabes como soy. Cabezón. Si digo que te voy a acompañar te acompaño.
No voy a discutir, tiene razón. Es cabezón como el solo. Me acompaña hasta la puerta de mi casa. Lo invito a entrar pero no quiere. Llueve con fuerza. Le obligo a entrar. Le digo que suba a mi cuarto. Le pregunto si quiere quedarse a dormir. Dice que no. Insisto, está lloviendo mucho. Ahora no puede irse a casa. Le digo que llame a sus padres. Yo llamo a los mios. Los cuatro están de acuerdo. Se queda a dormir. Preparo la cena, mientras el se ducha. Estamos solos en casa. Cuando termina le dejo un pijama de mi hermano. Cenamos en el salón. Cuando terminamos subimos a mi cuarto. Yo duermo en mi cama y él en la de abajo. Pongo la radio porque él me lo pide. No pongo temporizador, no se cuando se va a dormir. Apago la luz, y enseguida nos dormimos los dos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario